Alguna vegada has vist el número 16 escrit en números romans i t'ha fet pensar en algun Xavi? T'has preguntat mai per què quan fan obres, posen tanques? Fas coses absurdes quan ningú et veu? Si has respost afirmativament a alguna d'aquestes preguntes, aquest és el teu blog.
P.D: Aquestes coses absurdes, fes-les en públic, així tots riem més.

dissabte, 21 d’abril del 2018

Curiosidades de la arquitectura modernista de Barcelona



El Modernismo fue un movimiento cultural que se produjo en occidente a finales del s.XIX y principios del s.XX con el objetivo de modernizar Europa. Abarcaba varias disciplinas como la arquitectura, la pintura, la literatura o la música.
Esta misma corriente es conocida en otros países como Art Nouveau (Bélgica y Francia), Modern Style o Glasgow Style (Reino Unido), Jugendstil (Alemania), Sezession (Austria), Floreale o Liberty (Italia). Aunque hay algunas diferencias respecto a cada país, existe cierta relación que hace reconocibles estos estilos como parte de la misma corriente.

En Catalunya tuvieron especial relevancia la arquitectura y la decoración por encima de otras disciplinas, ya que coincidió con la época de creación del Eixample de Barcelona (Ensanche), lo que significaba un espacio enorme para urbanizar, construir y decorar. Si a eso le añadimos que muchas familias de la burguesía catalana querían tener su casa en esa nueva zona y que tenían el dinero para contratar a los mejores arquitectos del momento, nos da como resultado un enorme museo arquitectónico al aire libre, en el centro de la capital catalana.

En esta publicación la vamos a dedicar a los aspectos más curiosos de algunos de estos edificios de Barcelona:

1. La Manzana de la Discordia

Esta expresión juega con el doble significado de la palabra manzana: por una parte el espacio urbano delimitado por calles, y por otra parte la fruta, protagonista en un pasaje mitológico de la antigua Grecia.

En una de las manzanas del Ensanche coinciden edificios de los tres máximos exponentes del modernismo catalán: la Casa Batlló de Antoni Gaudí, la Casa Amatller de Josep Puig i Cadafalch y la Casa Lleó i Morera de Lluís Domènech i Montaner, cuyas fachadas principales coinciden en el Passeig de Gràcia (Paseo de Gracia). Se la conoce como "Manzana de la Discordia" porque había cierta rivalidad profesional entre estos tres arquitectos, para ver quién construía el mejor edificio.

"Manzana de la Discordia", en Passeig de Gràcia.

La mitología griega cuenta que cuando se celebró la boda de Peleo y Tetis, fueron invitados todos los dioses excepto Eris, diosa de la discordia, para que no creara conflicto. Eris, al enterarse de ello, enfurecida, se presentó a la boda y dejó sobre la mesa una manzana dorada con la inscripción "Kallisti" (para la más bella). Esta manzana fue reclamada por Hera, Atena y Afrodita, lo que creó tensión entre ellas, y por eso se la conoce como la "Manzana de la Discordia". Para poner paz, Zeus decidió que fuera Paris, príncipe de Troia, quien decidiera a quién se la entregaba. Las tres diosas intentaron sobornar a Paris con diferentes promesas, y finalmente éste decidió entregarle la manzana a Afrodita, quien le prometió que le entregaría a la mujer más bella del mundo, Helena de Esparta.
Este episodio, en mitología, es considerado como el inicio de la Guerra de Troia.

Eris ofreciendo la manzana en la boda de Tetis y Peleo. Jacob Jordaens, 1633. Museo del Prado.

2. Esculturas con aparatos tecnológicos

En la Casa Lleó i Morera podemos ver en los balcones del primer piso unas figuras femeninas que llevan instrumentos en sus manos, esculpidas por Eusebi Arnau. Son alegorías que hacen referencia a los recientes avances tecnológicos: fotografía, electricidad, fonógrafo y teléfono. Por desgracia algunas de ellas están bastante deterioradas.

De izquierda a derecha: fonógrafo, electricidad, teléfono y cámara fotográfica.

3. El pavimento hidráulico de Passeig de Gràcia

Las baldosas que hoy decoran más de 60.000 metros cuadrados de las aceras de Passeig de Gràcia son un diseño de Antoni Gaudí, el cual se conoce como Panot Gaudí. En un principio fue diseñado para la Casa Batlló, pero finalmente decidió no utilizarlo allí, sino en las plantas de servicio de la Casa Milà "La Pedrera". Este mismo diseño también se puede encontrar en otros lugares, como por ejemplo en el Pont de Sant Agustí (Puente de San Agustín) en Girona.
Las baldosas son monocromáticas. Gaudí quiso darles relieve para que fueran las luces y las sombras  las que aportaran dinamismo al pavimento. Cada baldosa contiene un tercio del panot: un tercio de estrella de mar, un tercio de amonites (molusco) y un tercio de algas del género sargassum.

Panot Gaudí en Passeig de Gràcia.

4. La rosa de Barcelona

Otro diseño de baldosa característico de la ciudad de Barcelona es el de la flor o la rosa, diseñado por el arquitecto Puig i Cadafalch, originalmente para el patio de carruajes de la Casa Amatller, pero usado después para las aceras de gran parte de la ciudad.
Este diseño ha pasado a ser un símbolo de la ciudad, usado en todo tipo de objetos como joyas, bolsas, recipientes e incluso chocolates.
La rosa de Barcelona fue la inspiración para el diseño de la "baldosa Bilbao", que cubre las calles de la capital del País Vasco.

Izquierda: Rosa de Barcelona. // Derecha: Baldosa Bilbao.

5. Sant Jordi omnipresente

El modernismo catalán fue un movimiento muy ligado al catalanismo político, y en los edificios hay muchas referencias a la cultura catalana. El elemento más representado es la leyenda de Sant Jordi (San Jorge), patrón de Catalunya, matando al dragón.
Lo vemos representado en forma de esculturas de piedra (Casa Amatller, Palau del Baró de Quadras, Palau de la Música Catalana), de pinturas y mosaicos (Casa de les Punxes, Hospital Sant Pau) e incluso en edificios enteros, como es el caso de la Casa Batlló.

Escultura de Sant Jordi en la Casa Amatller.
Mosaico de Sant Jordi en el Recinte Moderniste de l'Hospital Sant Pau.

6. El símbolo catalanista que resistió la dictadura

Durante la dictadura franquista hubo una persecución contra la lengua catalana, la cual fue prohibida, y contra todo aquello que estuviera relacionado de alguna manera con el catalanismo político. Las instituciones políticas catalanas fueron suprimidas, los nombres de calles, avenidas, escuelas, etc. que hacían referencia a fechas o personajes relacionados con el catalanismo fueron sustituidos por nombres afines a la dictadura. Lo mismo pasó con los monumentos, muchos de ellos retirados durante esa época.

Por suerte no todos los elementos decorativos urbanos fueron retirados. El que sorprendre más que pudiera escapar de las fobias de los ocupantes es seguramente el gran plafón de mosaico que corona la Casa de les Punxes, donde aparece la imagen de Sant Jordi matando al dragón con una leyenda que se lee perfectamente desde la calle: "Sant Patró de Catalunya, torneu-nos la llibertat" (Santo Patrón de Cataluña, devolvednos la libertad), un lema muy idóneo para el catalanismo. El motivo por el que no fue retirado era simplemente que se veía poco. En verano, las hojas de los árboles lo hacen prácticamente invisible, y en invierno es necesario mirar arriba y con atención para descubrirlo.

Mosaico que corona la Casa de les Punxes, en la calle Diagonal.


7. Una casa con forma de dragón

La Casa Batlló, una de las obras más importantes de Antoni Gaudí, ha sido objeto de varias interpretaciones por los entendidos en la materia. La más conocida de todas ellas es la que compara la forma del edificio con un dragón, y por consiguiente con la leyenda de Sant Jordi otra vez.
La parte superior perfila la forma de la cresta del dragón, mientras que las tejas son las escamas. En la parte derecha hay un pequeño agujero (inspirado en la Roca Foradada de Montserrat) que sería el ojo. Los balcones con formas de calaveras y las columnas con formas de huesos simbolizan las víctimas del dragón, antes de que éste fuera atravesado por una lanza, representada en la torre en la parte superior izquierda.
En 2012 se estrenó un espectacular mapping sobre el edificio titulado "El despertar de la Casa Batlló", que trataba sobre la historia y la interpretación de la obra.

Parte superior de la Casa Batlló, y representación del dragón.




8. Una falta de respeto arquitectónico

Antoni Gaudí tuvo un detalle a la hora de construir la Casa Batlló. Pese a la complejidad y la asimetría de la parte superior, consiguió que quedara alineado con los dos edificios que lo rodeaban.
En la parte izquierda suprimió una habitación en favor de una terraza, para que coincidiera con la Casa Amatller y no desmejorarla, ya que al estar pegadas las dos se beneficiarían mutuamente.
Por la parte derecha hizo que el perfil coincidiera con la altura del otro edificio. Lamentablemente, en la década de los 60, a este edificio se le hizo una remonta muy poco respetuosa con la Casa Batlló.

En esta imagen tomada desde un dron se puede apreciar la terraza de la parte izquierda,
y el desnivel respecto al edificio de la derecha.

Aquí se puede ver cómo la altura del lado derecho coincide con el edificio de la derecha.


9. Un concurso anual de edificios

Desde 1899 hasta 1930, el Ayuntamiento de Barcelona organizó un Concurso anual de edificios artísticos, premiando a los mejores edificios que se hubieran construido cada año. El premio consistía en una placa de bronce conmemorativa de gran valor artístico. Algunas de estas placas son visibles en las fachadas de algunos de los edificios premiados.
Lo curioso del caso es que algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad no obtuvieron ese premio al considerar que no estaban acabados el año en el que se presentaron. Entre ellos encontramos la Casa Batlló, la Casa Amatller, la Casa Milà o la Casa Fuster.
El arquitecto que ganó el concurso en más ocasiones fue Enric Sagnier, con un total de 5 premios, seguido por Domènech i Muntaner con 3 premios y Joan Rubió con 2.
Antoni Gaudí sólo lo ganó en la primera edición del año 1900, y Puig i Cadafalch en la de 1912.

Placa del concurso anual de edificios artísticos de 1909, otorgada
al Palau de la Música Catalana de Domènech i Montaner.


10. La viuda de Guardiola, o la "guardiola" de la viuda

La Casa Milà (Antoni Gaudí) fue un encargo del abogado y político catalán Pere Milà. Fue él quien organizó la primera carrera automovilística de Barcelona y quien encargó remodelar la plaza de toros La Monumental.
Milà estaba casado con Roser Segimon. Ésta era viuda de Josep Guardiola, un hombre mucho mayor que ella que se había hecho rico en América, y de quien heredó una gran fortuna después de su muerte. 
Debido a que el apellido de Josep Guardiola significa hucha o alcancía en catalán, y como todo el mundo sabía que la fortuna provenía de la herencia de éste, parece ser que en Barcelona se hizo popular una frase de que no se sabía si Milá se había caso con "la viuda de Guardiola" o con "la guardiola de la viuda".

Roser Segimon y Pere Milà.

11. Un apodo despectivo muy usado hoy en día

La Casa Milà fue muy criticada en la época de su construcción. De hecho el nombre de "La Pedrera", que significa "la cantera", era un apodo despectivo hacia la obra, comparando la casa con el lugar de donde se extrae piedra para realizar obras. Tanta fue la crítica que incluso algunos vecinos de Passeig de Gràcia, la zona de moda de la burguesía catalana, se molestaron con los propietarios de la Casa Milà, porque decían que la "genialidad" de Gaudí iba a hacer que bajara el precio del terreno en esa zona. 
Ni siquiera a Roser Segimon, propietaria del edificio, le gustaba su propia casa. Tanto era así que el mismo Gaudí demandó al matrimonio por impago, pues al parecer no les gustaba nada y se negaban a pagar más de cien mil pesetas, una cantidad de dinero considerable para la época.


Casa Milà, "La Pedrera".


12. La placa que por suerte no se tuvo que poner

Según las leyes de urbanismo de principios del siglo XX, el desván y el tejado de la Casa Milà excedían de las medidas máximas permitidas, y uno de los pilares de la fachada ocupaba una parte de la acera de Passeig de Gràcia. Un inspector del Ayuntamiento de la ciudad había pasado un día a alertar al constructor de esas ilegalidades. Cuando Gaudí se enteró de esa visita, dijo que si el inspector volvía para hacer que cortaran la columna, haría poner una placa con la siguiente inscripción: “el pedazo de columna que falta ha sido cortado por orden del Ayuntamiento, decisión aprobada en fecha y sesión tal”, para avergonzar al Ayuntamiento y que todo el mundo supiera de quién era la culpa. Afortunadamente esto nunca ocurrió.



13. Unas chimeneas al estilo Star Wars

No se sabe hasta qué punto es cierto o si es una leyenda urbana, pero se dice que los centinelas representados en las chimeneas de la Casa Milà sirvieron de inspiración a George Lucas para el diseño de los cascos de los soldados imperiales, los Stromtroopers de la saga Star Wars.
Sea cierto o no, la similitud es bastante evidente.


Chimeneas de la Casa Milà y Stormtroopers de Star Wars.


14. Cameo de un arquitecto en su propia obra

En la fachada de la Casa Macaya, también conocida como Palau Macaya, podemos ver una escultura de un hombre con sombrero montado en bicicleta.
Fue esculpida por Eusebi Arnau, y representa al arquitecto del edificio, Josep Puig i Cadafalch, quien se desplazaba constantemente con este medio de transporte de la Casa Macaya a la Casa Amatller, otra de sus obras, ambas en construcción al mismo tiempo.


Escultura de Eusebi Arnau representando a Puig i Cadafalch.

15. Un arquitecto respetuoso con su suegro

En muchas ocasiones los edificios modernistas han sufrido remodelaciones o ampliaciones que no han tenido muy en cuenta el estilo original.
En otros casos, como en la Casa Thomas, sí se respetó la construcción original cuando decidieron añadirle 3 pisos pocos años después. El coronamiento original del edificio fue trasladado para coronar la posterior ampliación.
La Casa Thomas fue una casa-taller, sede de una de las imprentas más importantes e innovadoras de Europa. 
El arquitecto encargado de la ampliación, Francesc Guàrdia i Vial, era yerno del arquitecto original, Lluís Domènech i Montaner.

Casa Thomas antes y después.


16. Un fracaso inmobiliario que pagarías por ver

El proyecto inicial del Park Güell consistía en un jardín que albergara 60 viviendas destinadas a la burguesía catalana. Sólo se vendieron dos de ellas (en una vivió el propio Gaudí durante varios años).
Tras este fracaso inmobiliario, los herederos del conde Güell decidieron vender el jardín al Ayuntamiento de Barcelona. Hoy en día es una de las atracciones turísticas más visitadas de la ciudad, y uno de los mejores miradores panorámicos.


Vistas desde el Park Güell.

17. La gran desconocida en pleno centro

Cuando hablamos de las obras más representativas del movimiento modernista, a casi todo el mundo le vienen los mismos nombres a la cabeza, la mayoría de los cuales han sido mencionados anteriormente en este artículo. Pero hay una obra bastante desconocida y de igual o mayor valor artístico: la Casa Comalat, diseñada por Salvador Valeri i Popurull.

Además de las dos fachadas totalmente diferentes, el interior es todo un festín para la vista. Es una de las obras más representativas del Modernismo tardío, con tendencia a ornamentar y sobrecargar de detalles cada rincón.

Izquierda: Fachada principal en Avenida Diagonal.
Derecha: Fachada posterior en Calle Còrsega.

Detalles del interior.

Detalles del interior.

18. Un castillo para tres hermanas

La familia Terrades había hecho fortuna en el sector téxtil. El señor Terrades tuvo 4 hijos: un varón y 3 mujeres.
El hijo varón, Bartomeu Terrades, heredero de la fortuna de su padre, y que había sido uno de los miembros fundadores del FC Barcelona como jugador y el segundo presidente en la historia de la entidad, encargó a Puig i Cadafalch el diseño de una casa para cada una de sus tres hermanas: Àngela, Josefa y Rosa.
El arquitecto construyó un palacio de estilo medieval centroeuropeo dividido en 3 cuerpos, uno para cada una de las hermanas. Por sus formas puntiagudas, la Casa Terrades pasó a ser más conocida como la Casa de les Punxes (Casa de los Pinchos).
Ninguna de ellas tuvo descendencia, y el edificio fue heredado íntegramente por el hermano.

Equipo del FC Barcelona en 1903, campeón de la Copa Barcelona.
De pie: Llobet, Terrades, Reig y Vidal. Sentados: Lluís d'Ossó, Steinberg, Meyer, Witty, Gamper, Harris y Lassaleta.
Casa Terrades o Casa de les Punxes

19. El premio de los premios

El año 1913 el premio del concurso anual de edificios artísticos fue para el Recinto Modernista del Hospital Sant Pau. Fue un premio especial, ya que era el tercero para su arquitecto, Domènech i Montaner, por lo que recibía además la Medalla de Oro.

El recinto, en esas fechas, disponía de 13 edificios construidos. El jurado consideraba que cada uno de los edificios era por si solo merecedor de un premio, por lo que en vez de entregar la tradicional placa de reconocimiento, se creó una mucho más grande y distinguida que se colocó en el vestíbulo.

Fachada principal del Recinto Modernista del Hospital Sant Pau

20. Un proyecto mucho más ambicioso

El proyecto original para el Hospital Sant Pau constaba de 48 pabellones, ocupando 9 manzanas del Eixample, pero el dinero con el que se financiaba este proyecto proveniente de la herencia dePau Gil i Serra no fue suficiente, y las obras se paralizaron en 1911 cuando se habían construido 10 pabellones. En 1914, a raíz de una campaña de donativos y mecenaje se consiguió dinero para construir 2 más.
Entre 1920 y 1929, Pere Domènech, hijo de Domènech i Montaner, continuó la obra de su padre construyendo 6 edificios más, 2 de ellos siguiendo el mismo estilo y los demás de un modernismo más moderado.
Es el conjunto más grande la arquitectura modernista catalana.

Interior del recinto.

21. El templo de la reivindicación catalanista

Otra de las obras maestras de Domènech i Montaner es, sin duda, el Palau de la Música Catalana. Además de su majestuosidad como escenario musical, por donde han pasado los mejores músicos y compositores de los últimos tiempos y donde se han estrenado importantes piezas musicales como el Concierto de Aranjuez, este edificio ha sido también un importante escenario de reivindicación para el catalanismo político, con varios hechos trascendentes para el desarrollo de la política del país.

En 1940, en los inicios de la dictadura franquista, la Falange organizó un festival que tenía que empezar con el himno fascista Cara al sol, el cual Lluís Millet dirigió con los brazos inmóviles contra el cuerpo.

En 1960, coincidiendo con una visita de Francisco Franco a Barcelona, y para conmemorar el centenario del nacimiento de Joan Maragall, se consiguió la autorización para interpretar El Cant de la Senyera, un himno a la bandera catalana. La prohibición en el último momento por parte de las autoridades hizo que parte del público se levantara y se pusiera a cantar el himno. Debido a este hecho hubo detenciones, entre ellas la de Jordi Pujol, futuro presidente de la Generalitat de Catalunya, que aunque no estaba presente fue uno de los organizadores de dicha protesta, y por ello fue condenado a 7 años de prisión, de los que cumplió 3.

Exterior del Palau de la Música Catalana.

Interior del Palau de la Música Catalana.

22. Un gran escenario para lucirse

Como comentaba en la introducción de este artículo, la construcción del Eixample fue una gran oportunidad para que las familias de la burguesía catalana pudieran lucirse con las casas más espectaculares de la ciudad, y al mismo tiempo una gran oportunidad también para que los arquitectos mostraran al mundo de lo que eran capaces.

El número de edificios modernistas, solamente en Barcelona, supera los 200. Hubo muchísimos arquitectos que siguieron este movimiento cultural.

Vista aérea de parte del Eixample.


23. El patrimonio perdido

Por desgracia, parte del patrimonio arquitectónico modernista se perdió por varios motivos: reformas en los edificios donde se suprimieron los elementos ornamentales, derribos para construir otros edificios, bombardeos durante la Guerra Civil, ... Algunas de ellas fueron incluso ganadoras o recibieron menciones del concurso anual de edificios artísticos.
Hoy en día sólo pueden ser recordadas a través de las fotos.

Casa Trinxet, de Puig i Cadafalch, derribada en 1967.
Torre dels Pardals, de Joan Rubió i Bellver, destruida en 1958.

24. La Sagrada Familia

No podíamos acabar esta entrada sin mencionar la gran obra maestra de Gaudí y del Modernismo: La Sagrada Familia. Pero es tan grande la obra en todos sus aspectos (en tamaño, a nivel artístico, a nivel histórico) que merece un artículo sólo para ella: 26 Curiosidades de la Sagrada Familia (artículo en catalán).
La Sagrada Familia.


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Referencias:

BARCELONA PHOTO, Barcelofília, Didàctica del Patrimoni Cultural, Wikipedia, Sàpiens, Casa Batlló, La Pedrera, Sant Pau Recinte Modernista Barcelona, Les Pedres de Barcelona, Els que es van quedar. 1939: Barcelona, ciutat ocupada, Youtube

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